En promedio, cada uno de los 116 mil trabajadores de los servicios de salud tuvo 22 días de subsidio, cifra que ha ido al alza en los últimos tres años.  

El ausentismo laboral es uno de los indicadores de gestión que el Ministerio de Salud mide en sus hospitales. Por un lado esto habla de las condiciones laborales de los profesionales y técnicos de la salud, y por otro, es materia de inquietud, porque si un trabajador falta al hospital, se dejan de atender pacientes.

Pero pese a la preocupación, los datos del ministerio muestran que el ausentismo por licencias médicas de los trabajadores de la salud va en alza: en 2013 cada funcionario tuvo, en promedio, 18,9 días de permiso; en 2014 fueron 20,3; en 2015 llegó a 20,6 y el año pasado ascendió a 22 días por persona.

Esto quiere decir que, si en los servicios de salud trabajaban 116 mil personas en 2016, en total, ellas tuvieron 2,5 millones de días de licencia médica.

Los datos corresponden a un informe enviado por el Ministerio de Salud al Congreso, en el que la cartera expone que este año se podría llegar a 23 días de subsidio por persona.

La meta es que los trabajadores de salud no tengan más de 18 días de licencia al año, pero eso lo cumplen cuatro de los 29 servicios de salud. Por el contrario, en 15 servicios están sobre el promedio del sector (ver infografía).

El caso más extremo es el del servicio Metropolitano Central, donde los trabajadores promedian 30 días de inasistencia por licencia médica. Si a esto se agregan los 20 días hábiles de vacaciones que tienen, en promedio, los trabajadores de salud, entonces en el hospital San Borja o la ex Posta Central, que dependen de ese servicio, los funcionarios trabajarían efectivamente diez meses al año.

Las cifras están lejos de la media nacional. Los últimos datos de la Superintendencia de Seguridad Social (de 2015) muestran que si se consideran todos los sectores productivos, los chilenos tuvieron 12 días de licencia.

Y un estudio de la empresa Inmune, que indaga fraudes con licencias médicas, mostró que en 2015 en el Poder Judicial el ausentismo era de 8 días.

Constanza Daniels, gerenta de Inmune Empleadores, dice que el ausentismo en el sector privado de salud también es alto (5,6% de los días laborales no trabajados, versus 6% en el público) y que esto tiene que ver con que «la gente que trabaja en salud está más propensa a enfermarse por la naturaleza de su trabajo».

Pero también agrega que estos trabajadores «tienen más cercanía a los médicos que dan las licencias. E igual que en la población en general, hay entre 25% y 30% de permisos que no tienen una enfermedad que las justifique. Y hemos detectado que se van repitiendo patrones, como licencias que se presentan justo cuando empezaba un turno largo, fines de semana o feriados».

La presidenta de la Fenpruss, gremio que reúne a los trabajadores de los servicios de salud, Gabriela Farías, asegura que «está prohibido que los médicos den licencia a funcionarios del mismo lugar de trabajo». A su juicio, el alto ausentismo tiene que ver con las condiciones laborales. «Hay mucha enfermedad músculo esquelética porque se hacen fuerzas moviendo camillas, a los mismos pacientes. Y también muchas enfermedades mentales relacionadas con estrés, clima laboral adverso, acosos, malos tratos».

Por su parte, la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, dice que «hay que hacer un análisis cualitativo de la situación (…), después de eso tendremos el escenario más claro y si el ausentismo se justifica, no hay mucho más que hacer».

El informe de Salud, en tanto, asegura que se están monitoreando los servicios de salud más críticos y «se ha establecido una mesa de trabajo multidisciplinaria, de manera de intervenir los servicios que presentan una cifra sobre el promedio nacional».

Permisos
Los chilenos, en un año, tienen 12 días de licencia médica en promedio.
 

Colegio Médico llamó a dialogar en clínicas y universidades sobre la ley que despenaliza el aborto

La sala del Senado discutiría la próxima semana el proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres causales. La norma está en segundo trámite constitucional y esta semana tuvo un cambio respecto de lo que el Gobierno buscaba originalmente.

El mensaje de la Presidenta Bachelet decía que los médicos cirujanos podrían manifestar su objeción de conciencia para negarse a interrumpir un embarazo. El lunes, la comisión de Constitución del Senado amplió esa opción a todo el equipo profesional que intervenga en la operación.

La modificación fue celebrada por el rector de la U. Católica, Ignacio Sánchez. Antes, tanto de esa casa de estudios como de la U. de los Andes habían manifestado que en sus centros de salud relacionados no se harían abortos.

Ayer, la nueva presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, llamó a dialogar. «A los colegas que participan en las instituciones, la invitación es a reflexionar. En la U. de los Andes, en la U. Católica, independiente de que puedan existir líneas valóricas institucionales, acá no hay ninguna omnipotencia de las instituciones y uno espera, sobre todo porque son universidades, que existan espacios de diálogo», planteó. Las universidades son autónomas, añadió, «pero es una sugerencia».

Respecto de esta ley, el gremio espera que a futuro no se les pregunte a los médicos si son objetores de conciencia o no antes de ser contratados en un centro asistencial, «porque puede haber discriminación».

Siches dijo esto al presentar la nueva mesa directiva del gremio, que fijó entre sus prioridades para el período 2017-2020 impulsar una nueva y única Ley Médica, mejorar las condiciones laborales de los facultativos y crear un departamento de género en el colegio.

Publicado originalmente en El Mercurio

Categories: Quienes Somos, Salud

Deja un Comentario